A 42 años de su creación, armar un cubo Rubik sigue
confundiendo y frustrando a millones de almas. El creador, Erno Rubik,
tardó más de un mes en resolver su propio invento. Continuando el
legado, una silenciosa comunidad de cuberos (o speedcubers) trabajan por
convertir los días de sufrimiento de Erno Rubik en segundos. Uno de ellos es Gianfranco Huanqui, ganador del récord mundial en armar este cubo a ciegas (blindfold).
¿Cómo llegó el cubo Rubik a tu vida?
En 2013, mi profesor de matemática lo llevó a la clase para explicar
un tema del curso de geometría. Cuando lo resolvió, me sorprendí porque
nunca imaginé que alguien podía lograrlo. Como mucha gente, creí que era
uno de esos juguetes que se usan para quitarte el estrés. Dudé en ser
capaz de hacerlo, pero vi a mi primo, quien lo dominó en dos semanas, y
creí que tenía la oportunidad.
Tu hermano también lo practica…
Cuando logré armarlo, le enseñé. Todo hubiera quedado ahí, pero él
quiso ser más rápido y empezó a buscar por internet cómo lograrlo. Al
conseguirlo, mi hermano me decía: “Oye, eres muy lento, hazlo mejor”. Y
yo, para que no insista, accedí con un: “Ya, enséñame”.
El gusto viene de familia…
Mi papá y mamá también lo practican. No lo hacen rápido, pero saben.
¿Y eres de los que siempre tiene un cubo Rubik en el bolsillo?
Es muy relativo. Actualmente, curso mis exámenes finales y tomo
clases en una escuela de manejo. En momentos como este, el cubo queda en
un segundo plano, pero nunca dejo de practicarlo: trato de hacerlo
todos los días.
A estas alturas conoces la mejor manera de armar un cubo Rubik…
La primera opción es por tu cuenta y sin ningún tipo de ayuda
externa. Bajo tu intuición y capacidad de análisis, lo puedes lograr en
uno a 20 años. La otra es recurrir a una fuente de información, como un
video en YouTube, un manual o un texto. Yo considero cien mil veces más
eficiente la última estrategia.
En el reality show “The Brain”, el reto de resolver cubos
dentro del agua fue difícil para ti, porque preferías ahogarte antes que
perder. ¿Siempre eres así de competitivo?
Es como una decisión propia. Si yo quiero algo, soy muy perseverante
para conseguirlo. Entonces, desde “The Brain”, ya había decidido ser el
mejor del mundo. Si tuve una oportunidad para salir en la tele, ahora el
objetivo era cumplir el reto. Además estaba representando a mi país,
eso tiene una carga imposible de evadir. Dije eso porque estaba seguro
que lo iba a lograr.
Eres también el ganador de “Perú tiene talento”, ¿no?
No estaba en mis planes. Acepté ingresar porque era una oportunidad
más para promover el cubo Rubik. El otro motivo fue por adquirir una
experiencia para mi desarrollo personal, independientemente si ganaba o
no.
En Perú, el speedcubing se sigue considerando como un hobbie y no como un deporte…
Es porque todavía no tiene esa difusión que sí hay en otros países.
La comunidad ha empezado recién a crecer. Cuando yo ingresé a este
mundo, éramos algo de 300 y hoy somos más de 700 personas. En Brasil,
por ejemplo, sí hay una federación.
No solo practicas la modalidad de armar un cubo a ciegas, ¿buscas dominar todas?
No. Una de las claves de por qué en tres años conseguí el récord
mundial en armar el Rubik a ciegas, mientras otros cuberos no lo logran
en 5 o 6 años, es mi dedicación a esta modalidad pese a que pongo a
prueba otras. Y eso es lo que recomiendo. Conozco a muchos que practican
las 18 categorías y no son buenos en nada, no destacan en ninguna.
¿Crees que hay un límite en esta modalidad?
Mi compañero Félix, quien es el campeón mundial en armar un cubo de 3
por 3 mirando, considera que el límite es tres segundos en su marca. En
mi caso, aún no lo sé. Siendo optimista, pienso que me falta mucho por
aprender. Una vez que obtenga más conocimiento y experiencia podré
hacerlo en menos tiempo que mi récord… cuando lo supere, ya habré
hecho todo.
¿Y luego, te piensas retirar?
No, en realidad, pero si lo consigo, podré enfocarme en otras
categorías a ciegas: cuatro por cuatro a ciegas, el cinco por cinco a
ciegas, entre otras. La de tres no creo que sea mi límite, pero va a ser
muy difícil superar un promedio sub 20 como se le dice.
El cubo de Rubik, también conocido como cubo mágico, es un rompecabezas tridimensional inventado en 1974 por el profesor de arquitectura húngaro, Ernő Rubik.